Intensidad, emoción, goles, penaltis, polémica… el partido que este pasado sábado enfrentó al Viveros Mas de Valero y al Gasifred Ibiza FS lo tuvo todo y acabó con un justo empate a seis tantos tras unos minutos finales no aptos para cardiacos. El encuentro se marchó al descanso con un empate a uno tras una gran primera mitad de los segorbinos y tras el paso por vestuarios todo se desató, el choque cogió un ritmo frenético y las alternativas se sucedieron en el marcador. Cuando todo parecía decidido y todo hacía indicar que los puntos viajarían a las islas, un gol del Viveros en el último segundo supuso el empate y llevó el éxtasis a las gradas del Municipal de Segorbe.
El partido empezó con un Viveros Mas de Valero ambicioso y buscando portería contraria con un juego valiente y veloz que ponía en apuros al hasta ahora líder del grupo, el Ibiza FS. Fruto de ese juego llegó el primer tanto del partido a los siete minutos, Pedrito recogía una gran asistencia de Dani Palomar y adelantaba a los segorbinos. Tras el 1-0 el partido creció en intensidad, los baleares empezaron a crear peligro en la portería local, pero David Pérez estuvo segurísimo durante los primeros 20 minutos. Pudo ampliar la renta el Viveros, las tuvo claras Juanito, pero fue Ibiza el que logró el empate justo antes del descanso, al aprovechar una jugada de córner.

El descanso cambió por completo la dinámica del partido, el choque se volvió loco y la temperatura fue subiendo con el paso de los minutos. Nada más regresar a la pista Óscar Maeso marcaba el gol de la tarde con un zambombazo desde lejos que se coló por la escuadra visitante.

