Aprovechando la finalización del periodo hábil para la práctica de la caza en todas sus modalidades, comienza el clásico proceso de repasar todas las infraestructuras del acotado segorbino. Una de la mayores prioridades que, desde siempre se ha tenido dentro de esta asignatura, es el mantenimiento, tanto de comederos, como de bebederos y charcas de agua. Siempre, en vista de los duros periodos estivales donde, por las características de nuestros montes, la falta de agua se hace evidente en ciertos lugares, por lo que es necesario y obligatorio por parte del club, facilitar y disponer de todos los medios de los que disponemos para que no falte suministro de agua a ser posible en ningún punto y, crear nuevos puntos de agua y llevar un seguimiento y mantenimiento de niveles durante todo el largo y duro proceso estival para el beneficio de la fauna.
Con todo esto, el guardia rural de este club, Tomás Bolumar García, con su experiencia y buen hacer, construye y diseña estos puntos de agua con bidones de doscientos litros de capacidad y un clásico, sencillo y efectivo sistema de recogida de agua de lluvia que sin duda alguna ayuda eficazmente al mantenimiento de esos niveles de agua.
A todo esto, cabe añadir la satisfacción del resultado que, un año más, están tenido las zonas sembradas con grano y su productividad, cuestión esta que, añadido a los comederos y bebederos distribuidos y geolocalizados en el acotado, garantizan que la fauna disponga de un cómodo abastecimiento.
Continuamos sumando y trabajando.
La Diana Segorbina

